“Farmacia, diseño y ventas: un trío de ases”

¿Contribuye el diseño al éxito comercial de un producto en la farmacia? ¿Qué está pasando en este sector y contra quién compite?

Los cambios sociales y las nuevas exigencias del consumidor que se reflejan en toda la oferta en Gran Consumo, son perfectamente extrapolables al entorno de la farmacia.

La farmacia es vulnerable a tener una migración de ventas hacia otros canales de comercialización, entre ellos los supermercados, especialmente en aquellas referencias con bajo vínculo emocional con el consumidor y cuyas enseñas no comunican una clara diferenciación de valor, como es el caso de algunos productos como protectores solares, cremas faciales y corporales, etcétera, compitiendo directamente con Marcas del Distribuidor.

Ciertamente hay segmentos con mucha innovación y presentaciones muy cuidadas, como por ejemplo en productos anticaída del cabello, anticelulíticos y dietéticos, que gozan de una alta credibilidad y confianza; pero la batalla se libra dentro del lineal de la farmacia y fuera de él. La amplitud de miras es imprescindible en los tiempos que corren.

Es momento para la reflexión, la observación y la movilización en búsqueda del nuevo consumidor con propuestas más valientes y rompedoras.

¿Y quién es el nuevo consumidor? ¿Cuáles son las tendencias más destacadas?

Los consumidores valoran cada vez más la honestidad, la transparencia y claridad en los mensajes, la facilidad de uso y manipulación de los productos, además, por supuesto, de un precio que consideren justo y adecuado a sus expectativas y al beneficio que reciben.

El nuevo comprador sabe qué quiere y dónde comprarlo. Es un planificador que intenta controlar todos sus impulsos y hace compras más pequeñas visitando mayor número de veces los PDV (Puntos de Venta). Pero aún cuando viva en “modo contención”, el nuevo comprador no quiere renunciar a la novedad, a las nuevas experiencias, al placer, a la conveniencia y la salud!

¿Qué estrategias contribuyen al éxito comercial en la farmacia?

Es necesario emplear un nuevo lenguaje gráfico más inteligente, motivante, cercano y optimista. Es inminente crear “territorios visuales únicos”, diseños que a golpe de vista ayuden a reconocer nuestra marca sobre otras. Verdaderos brand-pack que respondan con superioridad la pregunta que se hace el consumidor en menos de cinco segundos. ¿Por qué debo comprar este producto y no otro?

Debemos usar todas las herramientas disponibles: diseño estructural, formas y texturas, colores, imágenes y conceptos atractivos y rupturistas. Recordemos que imprimir un diseño mediocre cuesta lo mismo que un diseño potente y diferenciador. Incorporar criterios de optimización de recursos, evitar el over Packaging innecesario y reducir costes de manera inteligente, es otra recomendación.

Hay que ampliar la oferta pensando en todas las ocasiones de uso/consumo de los productos. Un gran ejemplo es el de Listerine, que ha sabido salirse del cuarto de baño (enjuague bucal) y se ha metido en los bolsillos de los consumidores a modo de llavero spray (Pocketmist).

La farmacia debe generar experiencias enriquecedoras, didácticas, formativas, etcétera, cada vez que un consumidor entra en contacto con ellas. Tiene un prestigio indiscutible. Una confianza muy alta. Su respuesta está siendo inteligente adaptándose al nuevo ciclo económico, pero debe mantenerse alerta a la evolución del mercado y la competencia directa e indirecta, actual y futura.

Mucho bla, bla, bla?? Quieres ver casos prácticos, aquí estamos: http://www.lacia.com/contacto/contacto-local-lacia.html

Diana de Nieves

La Cía. Branding & Packaging.

www.lacia.com

abril 4, 2011